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Semana Nacional de lucha contra la hipoacusia

Semana de la Hipoacusia
Semana de la Hipoacusia

La hipoacusia es la disminución de la sensibilidad auditiva. Puede presentarse en forma unilateral, cuando afecta a un solo oído, o ser bilateral cuando ambos oídos lo están.

Se dice que alguien sufre pérdida de audición cuando no es capaz de oír tan bien como una persona cuyo sentido del oído es normal, es decir, cuyo umbral de audición en ambos oídos es igual o superior a 25 dB. La pérdida de audición puede ser leve, moderada, grave o profunda.

Las personas ‘sordas’ suelen padecer una pérdida de audición profunda, lo que significa que oyen muy poco o nada. A menudo se comunican mediante el lenguaje de signos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) más del 5% de la población mundial (360 millones de personas en todo el mundo) padece pérdida auditiva discapacitante, de las cuales 328 millones son adultos y 32 millones son niños. Entendiéndose por pérdida de audición discapacitante a una pérdida superior a 40 dB en el oído con mejor audición en los adultos, y superior a 30 dB en el oído con mejor audición en los niños.

Aproximadamente una tercera parte de las personas mayores de 65 años padece una pérdida de audición discapacitante.

El 60% de los casos de hipoacusias en niños se debe a causas prevenibles.

1.100 millones de jóvenes (entre 12 y 35 años de edad) están en riesgo de padecer pérdida auditiva por su exposición al ruido en contextos recreativos

De acuerdo a datos del Ministerio, en la República Argentina, la discapacidad auditiva corresponde al 18% de las discapacidades, y se distribuye en un 86,6% de personas con dificultad auditiva y un 13,4% con sordera

Programa Nacional

En el año 2011, fue reglamentada en nuestro país la Ley Nacional  25.415 sobre el Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia (Res. 1093/2011) que estipula el derecho de todo/a recién nacido/a a que se estudie tempranamente su capacidad auditiva mediante un estudio de otoemisiones acústicas que forma parte de la pesquisa de enfermedades del neonato; y que se le brinde tratamiento en forma oportuna en caso de necesitarlo, incluyendo la detección y tratamiento de la hipoacusia infantil entre las prestaciones obligatorias para las obras sociales y entidades de medicina prepaga. El Programa funciona en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación.

Por otra parte, la Ley Nacional 24.901/97 dispone el “Sistema de Prestaciones Básicas en Habilitación y Rehabilitación Integral a Favor de Personas Con Discapacidad” y la obligación de la cobertura integral de los tratamientos e insumos necesarios por parte de las obras sociales, las medicinas prepagas y el Estado, a través de las dependencias pertinentes, para quienes no poseen otra cobertura. Al respecto, el PMO (Programa Médico Obligatorio) incluye los otoamplífonos (audífonos) hasta los 15 años y los implantes cocleares a partir del año

Síntomas

La mayoría de las pérdidas auditivas se desarrollan de manera gradual, motivo por el cual a menudo los síntomas son difíciles de reconocer. De cualquier manera, hay signos de alerta que se deben tener en cuenta.

La Mutualidad Argentina de Hipoacusicos recomienda que si se experimenta una o todas las señales de alerta que se enumeran a continuación, debe visitar a un médico otorrinolaringólogo para un correcto diagnóstico y eventual tratamiento.

Socialmente:

¿Tiene dificultades para seguir una conversación?

¿Responde inapropiadamente durante las mismas?

¿Requiere repeticiones frecuentes?

¿Experimenta inconvenientes para entender en situaciones de ruido, como por ejemplo: en restaurantes, conferencias, centros comerciales o salas de reuniones abarrotadas?

¿Le cuesta percibir el timbre del teléfono y/o de la puerta?

¿Eleva en exceso el volumen del televisor o de la radio para poder escuchar de manera adecuada?

¿Piensa que las personas hablan despacio o con poca claridad?

¿Observa con mayor atención las caras o los labios de sus interlocutores?

Emocionalmente:

¿Se pone nervioso o estresa por el esfuerzo de tratar de oír y entender?

¿Se molesta con las personas porque no puede escucharlas?

¿Se avergüenza de conocer gente nueva ante la posibilidad de entender mal lo que dicen?

¿Evita las situaciones sociales que alguna vez disfrutó debido a sus dificultades para escuchar?

Clínicamente:

¿Tiene antecedentes familiares de pérdida auditiva?

¿Consume medicamentos que puedan dañar su sistema auditivo (ototóxicos)?

¿Padece enfermedades tales como diabetes, problemas de corazón, circulación o tiroides?

¿Tiene antecedentes de exposición a ruidos fuertes (trabajo, actividades recreativas, etc) durante un período de tiempo prolongado o de una única exposición a un ruido explosivo?

OMS “Actuar contra la pérdida de audición: una buena inversión”

Según un reporte de la OMS, la pérdida de audición no tratada tiene un alto costo económico a nivel mundial: unos 750 000 millones de dólares internacionales al año.

Recomendando las siguientes medidas para actuar contra la pérdida de audición:

  • destinando suficientes recursos;
  • incluyendo la atención otológica y audiológica en los sistemas de salud;
  • reforzando la capacidad en materia de recursos humanos;
  • poniendo en marcha programas de detección e intervención tempranas; y
  • concienciando a todos los sectores de la sociedad.

Recalcando también la costoeficacia de:

  • Prevenir la pérdida de audición mediante:
    • la protección contra los sonidos fuertes
    • la detección y el tratamiento de la otitis media (infecciones de oído)
  • Detectar precozmente la pérdida auditiva realizando pruebas a:
    • recién nacidos
    • niños en edad escolar
    • adultos de más de 50 años
  • Proporcionar servicios de rehabilitación y apoyo para el uso continuado de audífonos
  • Aumentar el acceso a los implantes cocleares

El diagnóstico precoz de la hipoacusia infantil y la realización de los estudios exploratorios son fundamentales, pues advertir a tiempo la deficiencia auditiva permite iniciar una rehabilitación temprana para evitar los impedimentos que produce en el desarrollo normal del lenguaje y de las capacidades cognitivas.

Prevención:

Cómo lograr que la audición esté exenta de riesgos

  • Mantenga el volumen bajo. Se puede bajar el volumen al utilizar aparatos de audio personales. Es aconsejable:
    • Respetar los niveles seguros de exposición al ruido. Determine el volumen exento de riesgos en su aparato de audio personal ajustando el volumen a un nivel cómodo en un ambiente tranquilo, de modo que no supere el 60% del volumen máximo.
    • Utilizar tapones para los oídos. Cuando vaya a un club nocturno, discoteca, bar, pub, evento deportivo u otro lugar ruidoso, utilice tapones para proteger los oídos. Si se colocan bien, pueden ayudar a reducir el nivel de exposición al ruido de forma considerable.
    • Utilizar cascos o auriculares que se ajusten bien y, de ser posible, que aíslen del ruido del entorno. Si se ajustan bien, los cascos y los auriculares permiten escuchar música con claridad a volúmenes bajos, y cuando aíslan del ruido del entorno permiten escuchar el sonido a un volumen más bajo del que sería necesario en caso de no ser aislantes.
  • Limite el tiempo que dedica a actividades ruidosas. La duración de la exposición al ruido es uno de los principales factores que contribuyen al nivel total de energía acústica. Existen formas de minimizar la duración. Es aconsejable:
    • Hacer breves descansos auditivos. Cuando vaya a un club nocturno, discoteca, bar, pub, evento deportivo u otro lugar ruidoso, haga breves descansos auditivos para reducir la duración total de la exposición al ruido.
    • Alejarse de los ruidos fuertes. En lugares ruidosos, manténgase lo más lejos posible de fuentes de sonido como los altavoces. Trasladarse a lugares más silenciosos dentro de un local puede reducir el nivel de exposición.
    • Li mi tar el tiempo diario de utilización de los aparatos de audio personales. Aunque es importante mantener el volumen bajo, la limitación del uso de aparatos de audio personales a menos de una hora al día contribuirá enormemente a reducir la exposición al sonido.
  • Vigile los niveles seguros de exposición al ruido:
    • Utilice la tecnología de los teléfonos inteligentes para medir los niveles de exposición al ruido y conocer el riego de pérdida de audición provocada por el ruido dimanante de su aparato de audio personal.
  • Preste atención a las señales de advertencia de pérdida de audición:
    • Acuda a un profesional especializado en salud auditiva en caso de acúfenos o dificultad para oír sonidos agudos como el timbre, el teléfono o el despertador; para entender el habla, sobre todo por teléfono; o para seguir conversaciones en ambientes ruidosos, como restaurantes o reuniones sociales.
  • Haga revisiones auditivas periódicas:
    • Aproveche los servicios de revisión periódica de la audición que se prestan en colegios, lugares de trabajo y comunidades, pues ello puede ayudar a detectar la aparición de la pérdida de audición en una etapa inicial.

Por una audición responsable y segura. Si pierdes la audición, no la recuperarás.

Fuentes:

Mutualidad Argentina de Hipoacusicos, Prevención auditiva (https://mah.org.ar/audicion/perdida-auditiva)

OMS, Sordera y pérdida de la audición (http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/deafness-and-hearing-loss)

Mutualidad Argentina de Hipoacusicos, Que es la Hipoacusia (https://mah.org.ar/que-es-la-hipoacusia)

Defensoría del Pueblo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Semana Nacional De Lucha Contra La Sordera (http://www.defensoria.org.ar/noticias/semana-nacional-de-lucha-contra-la-sordera/)

OMS. Actuar contra la pérdida de audición: una buena inversión (http://www.who.int/topics/deafness/action-for-hearing-loss/es/)

OMS. “Escuchar sin riesgos!” (http://www.who.int/topics/deafness/safe-listening/es/)

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